sábado, 30 de noviembre de 2013

Activando la máquina y el blog

Llevamos unos años con la máquina desactivada y nuestro cuerpo lo ha notado.

Han sido unos años donde las tareas profesionales nos han exigido en exceso, las personales más de lo mismo y nos han llevado a disminuir tanto nuestro nivel de entrenamiento y preparación que nuestro cuerpo hace tiempo que cayó en un túnel de lesiones y dolencias que, en mi caso, me han llevado a pasar por quirófano.

Aún estoy en período de recuperación. Puedo nadar y hacer bicicleta aunque todavía con cierta mesura (me cuestra trabajar en subida, o cargar potencia a las bielas). ¿Correr? Nada de nada, todavía. Tengo que trabajar gimnasio y fortalecer en general antes de volver a correr.
Marisol, después de dos partos en estos años y su dedicación a los niños, tambien ha disminuido su tono físico y muscular lo que nos lleva a ambos a pensar como en un "no iniciado". Debemos volver a pensar que empezamos a hacer ejercicio como si nunca lo hubiesemos realizado: con calma, con constancia y priorizando los periodos de descanso para no caer en sobrecargas excesivas.

Ahora es el momento de volver.

Yo el viernes ya estuve subido a mi rodillo Bkool tras una sesión de casi 21 km con cierta precaución.



Escribo esta entrada mientras me preparo para ir a la cama porque mañana se corre el Cros Ciutat de Gavà, un clásico que nunca me he perdido en estos últimos años pero que este, por razones obvias, lo veré desde la barrera de organizador de forma exclusiva.

Pol correrá de nuevo volviendo a ser, el corredor más jóven en la salida. Casi con cuatro añitos (los cumple el próximo jueves), correrá su segunda edición de esta carrera con la ilusión de aquel a quien le fascina el deporte. A ver si sigue así.

A partir de ahora, este blog volverá a explicar nuestras "emparejadas" experiencias.

Saludos de nuevo.

viernes, 5 de julio de 2013

Ya pasamos por capilla

La operación, según me han dicho, ha ido bien. Tenía un importante  problema en el cartílago y mediante la artroscopia le hecho unas heridas con tal que provocarle un sangrado para que éste regenerarse y volviese a una óptima situación.

Del resto de la rodilla me han dicho que no hay problemas ni con los meniscos ni con los ligamentos.

Esta información tiende a suponer que será cuestión de tiempo y volveré a estar de nuevo preparado para hacer deporte de nuevo sin molestias.

A ver si se cumplen estas espectativas aunque ahora mismo, a pesar de tener ganas de hacer deporte, ciertamente no me apetece demasiado ponerme dorsales ni muchas historias. Ya veremos cómo paso el verano y en septiembre, ya habiendo comenzado la rehabilitación, veré qué me pide el cuerpo que sin duda, me dirá las pautas correctas que debo de seguir.


sábado, 8 de junio de 2013

Emparejadamente de médicos

Tanta es la compenetración que hemos tenido siempre, que hasta ahora que estamos en momentos de "parón" seguimos más emparejados que nunca.

Nuestras rodillas han dicho basta !!! Sí, en momentos donde no estamos entrenando casi nada, nuestros cuerpos se quejan como nunca lo han hecho (esto da pie a hablar en un post de forma larga y tendida).

Marisol está ahora mismo pendiente de la realización de una resonancia de su rodilla derecha. Ya lleva 10 sesiones de rehabilitación sin mejoría y su estado cada vez a peor: dolores, cojera, inseguridad. Imposibilidad de correr y casi bajar escaleras. ¡A ver qué saldrá!

Y en mi caso, me han detectado una osteocondritis con desprendimiento óseo y edema, lo que me va a llevar a una artroscopia en menos de un mes y a ver cuánto tardo en recuperar y volver a realizar ejercicio. Por lo pronto, empezaré a reforzar la musculatura de pierna derecha (la buena) y a trabajar musculatura del tronco y brazos. Será un trabajo de poca dedicación pero buscaré continuidad en ella.

Se ve en el cóndilo interno (fémur izquierdo) las marcas del edema
Ahora estamos en un momento de muchos retos pendientes y donde la realización de los mismos son cruciales para la estabilidad familiar. Por tanto, eso será lo primero. El deporte siempre está ahí pero cada vez más en un segundo plano. Sólo falta que el cuerpo nos lo vaya marcando así.

Gracias por seguir leyéndonos.