Tras casi diez días después de finalizar la última prueba de la temporada, andamos descansando mientras vamos haciendo algunas valoraciones de lo que ha sido esta temporada.
El volumen de entrenamiento este año ha sido superior en las tres disciplinas con respecto al año anterior (aprox. un 17%). La constancia y el entendimiento entre Marisol y yo ha sido perfecta y una de las claves para valorar tan positivamente esta temporada. En lo personal, he conseguido una mayor regularidad en los resultados de las pruebas siendo tanto largas como cortas, duatlones, acuatlones o triatlones –igualando cada vez más mi nivel en las tres disciplinas-.
Esta temporada que finaliza ha sido larga y marcada por dos momentos diferenciados: el cambio de club, al Sant Joan de les Abadesses; y el Ironman de Niza. En ambos damos una valoración muy positiva de ellos.
¿Y en medio? Muchas pruebas disputadas, carreras, entrenamientos, alegrías y decepciones (ciertamente pocas este año). Parecerá que hemos competido mucho –quizás sí- pero en mente siempre hemos tenido nuestro principal objetivo de temporada: Niza. Tanto Marisol como yo, finalizamos muy contentos por el resultado que obtuvimos en él y que nos ha llevado a entrenar durante toda la temporada con la motivación necesaria para mejorar y superarnos.
Tras él, todo lo demás ha sido un regalo y debo decir que en mi caso, he terminado esta temporada en un nivel de forma radiante y el cual abre algo más mis expectativas en la distancia corta y media, aunque ahora aún me hallo en un cambio laboral que tendré que ver cómo me influye de cara a la próxima temporada.
Os dejo con algunos recuerdos de lo que fue nuestra temporada 2007-2008:
El volumen de entrenamiento este año ha sido superior en las tres disciplinas con respecto al año anterior (aprox. un 17%). La constancia y el entendimiento entre Marisol y yo ha sido perfecta y una de las claves para valorar tan positivamente esta temporada. En lo personal, he conseguido una mayor regularidad en los resultados de las pruebas siendo tanto largas como cortas, duatlones, acuatlones o triatlones –igualando cada vez más mi nivel en las tres disciplinas-.
Esta temporada que finaliza ha sido larga y marcada por dos momentos diferenciados: el cambio de club, al Sant Joan de les Abadesses; y el Ironman de Niza. En ambos damos una valoración muy positiva de ellos.
¿Y en medio? Muchas pruebas disputadas, carreras, entrenamientos, alegrías y decepciones (ciertamente pocas este año). Parecerá que hemos competido mucho –quizás sí- pero en mente siempre hemos tenido nuestro principal objetivo de temporada: Niza. Tanto Marisol como yo, finalizamos muy contentos por el resultado que obtuvimos en él y que nos ha llevado a entrenar durante toda la temporada con la motivación necesaria para mejorar y superarnos.
Tras él, todo lo demás ha sido un regalo y debo decir que en mi caso, he terminado esta temporada en un nivel de forma radiante y el cual abre algo más mis expectativas en la distancia corta y media, aunque ahora aún me hallo en un cambio laboral que tendré que ver cómo me influye de cara a la próxima temporada.
Os dejo con algunos recuerdos de lo que fue nuestra temporada 2007-2008: