jueves, 11 de septiembre de 2008

Estamos aquí de nuevo

El fin de semana pasado iniciamos nuestro planteamiento de competir para seguir disfrutando y motivarnos, y terminar nuestra temporada de la forma más digna posible.

Para ello nos fuimos hasta Banyoles donde bajo un buen chaparrón, disfrutamos una vez de la prueba de distancia olímpica. ¡Una de las que más nos gusta! Y eso tanto por el lugar, como por el circuito. Nadar en ese lago es fácil, y la bicicleta, pese a los continuos toboganes que se presentan, el circuito es de los mejores: lineal, carretera ancha con arcén y poco tráfico. La carrera a pie, llano y tierra en el 70% del circuito. Más no podemos pedir.

Con Freddy, tras su debut

Resaltar que este año, por fin se ha estrenado en un triatlón nuestro amigo Freddy, y como en natación y carrera no tenía problema, ha sorteado la parte ciclista con nota. Seguro que vendrán más triatlones de aquí en adelante, sorprendiéndonos de su progresión.

En cuanto a nosotros, Marisol sintió la falta de entrenos tanto acuáticos como de carrera, y se ha sorprendido de su excelente prestación en la bici (¡hombre, de algo tenía que servir el haber estado una semana pedaleando por los Pirineos!). Su posición final fue la 11ª. En cuanto a mí, casi podría decir lo mismo y me encontré bastante bien en bicicleta aunque hice lo que nuestro grupo me permitía. Yo terminé en la posición 57. Bueno, nada mal pensando en lo mal que nos sentíamos días atrás.



Como club, decir que las tres chicas que participaban hicieron un gran esfuerzo por estar allí y lograr sus buenos puntos: Bárbara, tenía una boda por la noche; Patricia, recorrió 500 km de coche para estar ahí; y Marisol tuvo una pequeña caída el sábado que le dejó un moratón impresionante en la pierna (desde entonces, la sospecha de malos tratos baila sobre mi cabeza). Al final, la mala suerte hizo que un inoportuno pinchazo de Patricia la privase de terminar y irse al garete los ‘puntillos’. A la próxima, ¿verdad?

El C.T.Sant Joan, a remojo

Sobre los chicos, la verdad es que el tiempo hizo que prácticamente no nos pudiéramos ver ni para hablar, ni para hacernos la foto casi obligada. Pues... digo lo mismo... A la próxima.

Sol, entrando a meta con nuestro amigo y vecino Pedro

También desear a todos los que vayáis a competir a El Ferrol este fin de semana, que tengáis mucha suerte y os divirtáis de lo lindo. Estaremos pendientes de vosotros.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Cómo cansa...

Ciertamente, no quiero quitarle méritos a Rafa Nadal. Esta temporada lo está haciendo todo bien. Es trabajador, luchador y profesional como la copa de un pino.

Es el mejor tenista que ha tenido España en la historia, pero es que... parece el único que existe y no es cierto. Somos el país que más jugadores tiene entre los mejores del mundo, pero por desgracia tienen a Rafa delante y nadie habla de ellos.


Los medios no paran de martillearnos con las gestas diarias de Rafa, y ahora además, el jurado que otorga el Premio Príncipe de Asturias, presidido por el Todopoderoso Samaranch, deciden darle ‘El Premio’ por delante de gente tan grande como Michael Phelps, Elena Isinbayeva, Usain Bolt o ‘La Roja’.

Lo de ‘La Roja’ no lo voy a comentar, pero sobre Phelps...

Muchos años lleva el de Baltimore siendo el más grande, entrenando como el que más. Muchos años entrenando, compitiendo, sacrificándose para ser el mejor y luchando para mantenerse ahí. Llegan los JJ.OO. y demuestra que es el mejor. Ocho medallas y siete récords del mundo no son suficientes para recibir ‘El Premio’. A mi parecer, creo que sólo le hubiera faltado ser español para recibirlo, y relegar a Nadal a un simple candidato más.

Dice Phelps que intentará llegar a Londres 2012, pero si quiere ‘El Premio’, tendrá que igualar sus gestas de Pekín. Espero que por aquel entonces, el campeonísimo Rafa vuelva a ser campeón olímpico y ‘El Premio’ se lo den a Phelps. Si no es que por aquel entonces, Fernando Alonso vuelve a ganar el mundial de F1.

sábado, 30 de agosto de 2008

El círculo vicioso

En los años que llevo como entrenador, muchísimas veces me he encontrado con el deportista desmotivado, desganado y, según él, fuera de forma. A partir de entonces, se niega a competir justificándose en ese supuesto bajo nivel. ¿Y qué ocurre normalmente? Pues que como no piensa competir en breve, continua sin entrenar y claro, su nivel cada vez va a peor y el círculo se agranda.


Cuántas veces he tenido que intentar reflotar una situación semejante. Al final, el deportista comienza a entrenar poco a poco, trato de realizar entrenamientos con grupos, distintos lugares de entrenamiento (evitar la monotonía), incluso a veces actividades diferentes. Cualquier cosa con tal que la persona no caiga en la apatía que lo llevaría al fondo del pozo al que se ve abocado.

Esta es nuestra gata Bruma, siempre en el fondo del pozo, pero a ella eso la hace más feliz del mundo

Pues bien, justo en medio del pozo estamos ahora mismo tanto Marisol como yo. Después del Ironman, nuestros objetivos se han esfumado, y a pesar que este septiembre se presenta con algunas competiciones más, ya hemos iniciado ese proceso de degradación física, en las que hemos ganado algún ‘kilillo’, en el que las rodadas parecen más bien caminatas, y en las que las salidas en bici, además de escasas, se asemejan más a las aventuras que aquellos que van lastrados con voluptuosas alforjas por medio mundo. A todo esto se ha unido que, como nuestra piscina habitual ha sido cerrada por mantenimiento, hemos ido a nadar dos días en todo el mes de agosto.


Es por eso que digo que estamos en mitad del pozo... y en caída libre. Y como veis, todo son excusas y excusas. La conclusión es que tampoco tenemos un objetivo claro.

Pues llega el momento de aplicarse el cuento. Como digo al principio, tendremos que cambiar nuestro planteamiento de final de temporada. O mejor dicho, hacernos algún planteamiento, y aunque no sea un entrenamiento demasiado específico para el triatlón, debemos tratar de motivarnos haciendo ejercicio, mejorar un poco nuestro precario nivel de forma actual, y encarar las próximas competiciones que se nos presentan, de la mejor forma mental posible.

Y tras el olímpico de Barcelona, el 5 de octubre, creo que estaremos obligados a hacer un buen parón, un mínimo de tres semanas para desconectar totalmente de todo. Espero que Marisol me siga y no me corrompa, o a la inversa, porque entre el uno y el otro, vaya par nos hemos juntado. ¿Será que nos conocemos demasiado?

martes, 19 de agosto de 2008

Ya estamos de vuelta

Ya hemos llegado de nuestras vacaciones Tour-ísticas. Muy bien acompañados de un grupo de gente fantástico, con los que hemos disfrutado de momentos muy amenos y divertidos. Son todos geniales y lo mejor es que nos hemos integrado muy bien pese al poco tiempo que hace que nos conocemos. Esperemos que la amistad continue... bueno, de hecho, ya tenemos un encuentro pendiente, ¿eh?


¿Sobre la bicicleta? Pues no hemos podido evitar realizar algunas ascensiones míticas de la historia del ciclismo: Tourmalet, Cauterets, Hautacam, Soulor y el Gavarnié. Son unos verdaderos escenarios ciclistas.

Ciertamente hemos disfrutado como enanos y con este terreno te demuestra que no siempre salir largas horas, ni muchos kilómetros sirven para ponerte como un 'torete'. Con un par de horillas, y unas rampas largas y continuas por encima de los 1500 metros de altitud, pueden ponerte 'calentito'.

No todo a sido machacarse estas vacaciones. Hemos disfrutado de caminatas por los alrededores del Tourmalet, y por la zona del Gavarnié alcanzando su larga y hermosa cascada.


También, algún que otro bañito en los ríos de por allá, donde el agua no está precisamente calentita.

Unas vacaciones que esperemos que nos hayan recargado las pilas para un septiembre que en lo personal tiene que ser más decisivo que otros años. ¡A ver qué tal!

sábado, 9 de agosto de 2008

Nos vamos de 'crucero'

Sí, sí. ¿En un crucero no vas de puerto en puerto? Pues eso. Nos vamos entre amigos a Luz-Saint-Sauveur... y de puerto en puerto. Un día, Tourmalet. Otro, el Aubisque. Otro, Hautacam.


El domingo pasado realizamos una salida por la zona del Penedès para la toma de contacto entre nosotros, y fue una excelente forma de conocer a una excelente gente. Somos (por orden de foto): Gabri, Pau, Aleix, Miki, Imma y los Emparejados.



Y revisión de los desarrollos de las bicicletas, que finalmente se han quedado como estaban. Marisol, con su 12-25 y yo me atreveré con mi 11-23 esperando no clavarnos. Nuestros platos son los 50-34. A ver que tal. Hoy los probamos para subir algo más duro de lo que se nos avecina estos días: el Ratpenat, y yendo clavados, al menos no ponemos los pies en el suelo.


Ya os contaremos a la vuelta.